Medellín

Medellín
La ciudad a tratar - Foto tomada por: Xiomara Londoño Salazar

viernes, 27 de mayo de 2011

El Reasentamiento prometido y no deseado


Al abordar el tema de los reasentamientos en la ciudad de Medellín más específicamente del barrio Moravia a Robledo pajarito, permite a todos los ciudadanos identificar como se conforma el hábitat de una sociedad que en algún momento no se tiene en cuenta como lo es el Morro de Basuras de Moravia; sin embargo este tema toma validez cuando se habla de Reasentamiento y este es sinónimo de supervivencia, reconfiguración y reivindicación de la vida, de un buen número de familias, en una coyuntura de desesperanza y frustración.

Cuando se entra a investigar que está pasando con los habitantes del barrio Moravia es cuando aparecen estilos de vida que distan de los ideales culturales, formas de vínculo con el otro, paradógicas, fascinantes, horrorosas y asombrosas, ataduras simbólicas que nos muestran que nuestra especie se adapta a condiciones a veces incomprensibles, a las dichas y desdichas; limites, extremos y fondos profundos; razones para irse y para quedarse.

Detrás de la llegada de miles de personas al barrio Moravia hay un sinnúmero de historias que merecen ser contadas, historias de violencia, desplazamiento, pobreza e ilusiones visten y llenan cada espacio de este pintoresco barrio ubicado en el norte de Medellín. El caso de Mary Rojas será entonces el hilo conductor de este ensayo, una historia teñida por el dolor de la muerte de su esposo y la esperanza de abrir las puertas de un mundo diferente llamado Moravia a donde llegaría “para quedarse”.

“En Moravia se dieron luchas armadas, se entró un grupo de milicianos, que comenzaron a manipular eso, a vender lotes y hágase aquí, hágase aquí, y el que dijera alguna cosa, sabia a lo que se atenía, después, llegó la milicia se juntaron con los paramilitares, y luego se desperdigaron a vender lotes y a sacar la gente que les caía mal y sólo se quedaban lo que a ellos les diera la gana”, asegura Mary Rojas.

Mary rojas fue una de las personas “afortunadas” a las cuales los diferentes grupos armados (milicias y guerrillas) no despojó de su terreno, seguramente por el reconocimiento que se había ganado por su liderazgo en proyectos para el barrio.

Moravia a pesar de ser un barrio donde la cercanía entre vivienda y vivienda genera que todos los habitantes sepan que comen sus vecinos, quienes viven, que hacen, allí se saben hasta las más pequeñas intimidades, se vive en una intimidad pública. A pesar de todos estos contratiempos, las personas viven alegres por su cercanía al centro de Medellín.

Varios de los habitantes de Moravia aseguran que este, es el barrio mejor ubicado de la ciudad de Medellín por los lugares aledaños que tienen como, la terminal de transporte, el parque norte, El jardín Botánico, el Parque Explora, El Hospital San Vicente de Paul, funerarias que si quieren pueden ir caminando; el Comfama de Aranjuez, La Nueva Eps. Tienen acceso a varios servicios que para ellos son importantes que queden cerca, porque muchas de estas familias no tienen suficiente dinero y por esto se deben de desplazar caminando a todos los lugares.

Aunque nadie autorizó el espacio del basurero como lugar para conformar comunicad, en el Morro de Basuras de Moravia se situaron, de forma inédita, cientos de familias que se ubicaron, con la idea de que ello fuera transitorio, luego se volvió definitivo.Los primeros asentamientos de Moravia fueron invasiones en terrenos privados que para la época eran periféricos y no ofrecieron interés alguno para el capital privado inmobiliario.

Algunos factores que influyeron para que se dieran los asentamientos fueron: La localización y la cercanía a la estación del ferrocarril, la proximidad del río, el material de playa que de allí se extraía, su topografía plana y la intensificación del proceso migratorio facilitaron que se fuera dando la ocupación progresiva e ilegal en un área de 39.2 hectáreas.

Para el año de 1977 la Administración Municipal de la época decide que en este terreno a cielo abierto se hará la disposición final de basuras de la ciudad, hecho que desvalorizaría a futuro el sector inmobiliario y que propició los asentamientos e invasiones en este terreno, el asentamiento humano que llega a 17.000 personas en 1983, año en que se adelantaría la primera intervención por parte del Municipio, la cual durante los 3 años que tuvo continuidad permitió dotar al barrio de un trazado urbano, de servicios y equipamientos básicos, así como de las canalizaciones de las quebradas.

En 1983 Al detectar la presencia de 15.000 habitantes en el sector, se suspende el depósito de basuras. En ese entonces el morro tenía 30 metros de altura y se adelantaba la primera intervención por parte del Municipio, que no lograba reasentar las viviendas del morro.

Los mejores tiempos fueron cuando el barrio no estaba tan colonizado ni saturado de gente, el oficio del reciclaje y el rebusque de comida era mucho más fácil antes cuando todavía los camiones iban a dejar los desperdicios de la ciudad, “encontrábamos salchichones, pollo, verduras y demás comidas, siempre nos habían dicho que esos alimentos estaban contaminados o dañados pero mírenos acá vivitos todavía”, recuerda añorando esos tiempos donde todo era más “sencillo” doña Mary; habitante del barrio Moravia hace más de 20 años.

Pero la situación en el barrio fue cambiando, las milicias pusieron sus ojos en Moravia y con la fuerza de las armas dañaron la sinergia y la dinámica del sitio, se fue cambiando la cultura del reciclaje por la violencia, la buena y sana convivencia por el miedo y la desesperanza, de esta manera se perdían también los sitios públicos que a otrora eran lugares de convivencia para convertirse en callejones oscuros donde las armas la droga y la violencia encontraban su hábitat.

A pesar de todos estos problemas Moravia se ha caracterizado por ser una población de trabajo independiente, la mayoría de las personas viven de todo tipo de trabajo informal como: el reciclaje, ventas estacionarias, ventas ambulantes y hasta limosna.

Mary evidencia que tanto ella como el resto de personas, aún quieren estar en el Morro, ellos se sienten bien por estar en el barrio en el que han vivido, por ser un lugar tan estratégico a nivel de ciudad, del que pueden ir caminando a donde sea si no tienen pasaje. Con la reubicación hay familias que no tienen con qué pagar los Servicios Públicos, entre otras cosas porque no tienen trabajo estable, a algunas personas incluso, no les importa seguir viviendo en Moravia informalmente.

Es en este punto donde ha flaqueado la planeación de Macro Proyecto de Intervención integral en Moravia, pues no se ha entendido que los habitantes de Moravia están acostumbrados a otro tipo de vida, a una vivienda horizontal, con todo y la densidad que hay en el barrio. No se pensó en el transporte, en el estilo de vida y los empleos de los habitantes de Moravia.

La gente del barrio sabe que este tipo de planes están llenos de buenas intenciones pero son conscientes que intervenciones como el Macro Proyecto de Moravia no están pensadas en su totalidad para ellos. Por eso no es de extrañar que en la calle la gente cuando sea cuestionada sobre una posible reubicación responda que de esas tierras no se van.

Realizado por: Xiomara Londoño Salazar


IMAGEN TOMADA DE
http://www.elespectador.com/imagen-el-macroproyecto-de-moravia

FUENTES
Macro Proyecto de Intervención integral en Moravia
Entrevista a:
Mary Rojas, habitante del barrio Moravia